lunes, 18 de abril de 2011

"Randy, un escritor sin barrera"

Desde su cama en la Unidad de Cuidados Intensivos Crónicos del Instituto Nacional de Salud del Niño (INSN), Randy Zanabria Sifuentes (25) sabe que la distrofia muscular que lo mantiene atrapado en su cama no pudo apresarle los sueños. Muy por el contrario, su cuadriplejia permitió que su mente se abra, no se rinda y que sus ideas traspasen los muros de concreto del octavo piso en el que vive desde hace diez largos años.

Tan es así que ha podido viajar –imaginariamente– a lugares existentes y a otros de fantasía.

Los primeros los conoció con ayuda de la televisión que lo acompaña siempre y que le mostró el mundo que no puede ver por sus propios medios; a los segundos los descubrió el día que cerró los ojos para soñar y volar.

Un novel escritor
Así, pudo encontrar un día a “Bigotes, el gato perro”, un minino valiente color caramelo con rayas marrones, protagonista de su primer libro. Y es que Randy, pese a no poder moverse del cuello hacia abajo, acaba de publicar una historia para niños y adolescentes con ayuda de una amiga voluntaria, que trascribió su dictado y lo presentó a un concurso en el que quedó finalista.

¿Cómo lo hizo? Pues gran parte de su inspiración, dice, fue nuestro Nobel de Literatura, Mario Vargas Llosa. “Si él puede (escribir y crear historias), yo también puedo”, nos dice con dificultad y nos confía que uno de sus más grandes sueños es conocer al literato en persona para expresarle su admiración. Tal vez también para contarle que en su cabeza ya revolotean otras 10 historias, y hasta una novela, que espera ver plasmadas muy pronto en papel.

La última travesía que pudo hacer fue hace tantos años que ya ni la recuerda y solo alcanzó hasta el patio del ex Hospital del Niño.

Por eso, le gustaría contar con un respirador artificial portátil (“a su nombre”), pues la silla especial se la mandó a hacer con el dinero que su trabajadora madre, María, le manda de los Estados Unidos.

Por una ciudad accesible
De conseguir ese sueño pasaría a su siguiente meta: conseguir una ciudad realmente inclusiva para las personas con discapacidad, pues dice que en las calles no hay muchas rampas y los microbuses son inaccesibles para quienes usan sillas de ruedas.

Intentaría también construir una clínica especial para los niños con enfermedades crónicas, que se ven obligados a crecer dentro de cuatro paredes, dependientes de máquinas complejas.

Recién ahí pensaría un poquito en él y soñaría con una casa adaptada a su forma de vida. Así, su abuelita, la mejor madre que tiene, descansaría un poco para que sus huesos ya no le duelan tanto.

Más información aquí

4 comentarios:

MariaIsabel dijo...

Felicitaciones por su nota.
Randy es una gran fuente de inspiración para mí.
Gracias,

gabriela dijo...

Soy amiga de Randy y he podido colocar su libro para que lo vendan en calle San Martín 602, letra A, en Miraflores, altura de las cuadras 7 y 8 de la Av. Larco.
También en la Av. Brasil 3029, Magdalena, en librería VE, ellos también tienen una sucursal en San Borja, si desean esta última dirección sírvanse escribir a gvph2008@yahoo.es.

Muchas gracias por ayudar a Randy a cumplir su sueño.

Anónimo dijo...

Un... gran Ejemplo de VIDA.. que los que podemos hacer y deshacer no nos esforzamos y tiramos la toalla...

Anónimo dijo...

Un gran Ejemplo de VIDA... que demuestra que las personas que pueden hacer y deshacer su vida.. no aprovechan de la oportunidad que tienen para vivir..